La Habana, Cuba · Patrimonio UNESCO

Habana Vieja: Alojarse en el Corazón del Casco Histórico de La Habana

Cinco siglos de historia colonial, el Kempinski, los bares de Hemingway y los mejores paladares. La Habana más auténtica te espera.

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1982 Año en que la UNESCO declaró la Habana Vieja Patrimonio de la Humanidad
900+ Edificios históricos catalogados en el casco antiguo colonial
2017 Apertura del Gran Hotel Manzana Kempinski, primer 5 estrellas de Cuba
4 Grandes plazas coloniales que vertebran el casco histórico habanero

La Habana Vieja es uno de los centros históricos coloniales mejor conservados del mundo. Sus calles empedradas, sus plazas centenarias, el aroma del tabaco y el ron, los colores desgastados de sus fachadas barrocas y la música que brota de cada portal crean una atmósfera única e irrepetible. Alojarse aquí es vivir la Historia, con mayúsculas.

Habana Vieja: Patrimonio de la Humanidad

El 11 de diciembre de 1982, la UNESCO inscribió en su Lista del Patrimonio Mundial a "La Habana Vieja y su sistema de Fortificaciones", reconociendo la excepcional importancia histórica y arquitectónica de este conjunto urbano único en el mundo. La decisión fue unánime: en muy pocas ciudades del planeta se había conservado con tal fidelidad el trazado, la arquitectura y el espíritu de una ciudad colonial española de los siglos XVI al XIX.

El casco histórico de La Habana Vieja abarca unas 214 hectáreas en las que se concentran más de 900 edificios catalogados, de los cuales aproximadamente 500 son de valor histórico-arquitectónico excepcional. Este patrimonio arquitectónico incluye ejemplos de todas las épocas del período colonial: desde las sobrias construcciones militares del siglo XVI hasta los exuberantes palacios barrocos del XVIII y los elegantes edificios eclécticos del XIX y principios del XX.

La labor de restauración emprendida por la Oficina del Historiador de La Habana, bajo la dirección del arquitecto e historiador Eusebio Leal Spengler desde los años 80 hasta su fallecimiento en 2020, es considerada uno de los proyectos de recuperación del patrimonio histórico más exitosos del mundo. Gracias a un modelo único en el que los ingresos generados por el turismo se reinvierten directamente en la restauración, el casco histórico ha recuperado progresivamente su antiguo esplendor.

"La Habana Vieja es quizás el ejemplo más puro de ciudad colonial española en América. Es como si el tiempo se hubiera detenido en el siglo XVIII y luego hubiera despertado de golpe, con todo su esplendor intacto." — Lista del Patrimonio Mundial UNESCO, descripción oficial, 1982

El Gran Hotel Manzana Kempinski: El Primer Hotel 5 Estrellas de Cuba

La apertura del Gran Hotel Manzana Kempinski La Habana en junio de 2017 marcó un antes y un después en la historia del turismo de lujo en Cuba. El primer hotel de 5 estrellas de la isla, fruto de una asociación entre el Grupo de Turismo Gaviota S.A. (empresa cubana) y la cadena hotelera suiza Kempinski Hotels, transformó uno de los edificios más emblemáticos del casco histórico —la Manzana de Gómez, el primer centro comercial de Cuba construido entre 1894 y 1917— en uno de los hoteles más exclusivos del Caribe.

El hotel dispone de 246 habitaciones y suites distribuidas en siete plantas, decoradas con una combinación de elementos art nouveau originales del edificio y mobiliario contemporáneo de alto diseño. La suite presidencial, con vistas panorámicas al Capitolio Nacional y al Parque Central, alcanza los 180 metros cuadrados y viene equipada con mayordom privado, jacuzzi y sala de reuniones. Las tarifas del hotel oscilan entre los $400 y los $1.200 USD por noche dependiendo del tipo de habitación y la temporada, según datos publicados en Kempinski.com en 2024.

Pero la joya de la corona del Kempinski es sin duda su piscina en azotea: un espejo de agua de diseño contemporáneo a 30 metros de altura sobre las calles coloniales, con vistas directas a la cúpula dorada del Capitolio Nacional, el emblema de La Habana. El spa Resense Spa (1.800 m²), los tres restaurantes —incluyendo el Isabela con cocina cubana de alta gama— y el bar de la piscina El Tablao completan una oferta que convierte al Kempinski en el estándar de lujo de Cuba.

"El Kempinski no ha traído lujo genérico a La Habana: ha devuelto el esplendor original a un edificio que ya era el corazón comercial de la ciudad en el siglo XIX. Es Cuba vista desde sus mejores ángulos." — Kempinski.com, presentación oficial del hotel, 2024

Las Cuatro Grandes Plazas de la Habana Vieja

La Habana Vieja se articula en torno a cuatro grandes plazas históricas que concentran lo mejor de su patrimonio arquitectónico y su vida cultural. Cada una tiene su propia personalidad, su propia historia y su propia magia. Recorrerlas a pie es la mejor manera de entender la historia de Cuba.

Plaza Vieja

La más dinámica del casco histórico, con sus portales de columnas barrocas y sus coloridas fachadas del siglo XVI. Hoy alberga la Cámara Oscura, la cervecería artesanal Factorría y varios paladares con terraza.

Plaza de Armas

La más antigua de La Habana (siglo XVI), corazón del poder colonial. Aquí se alza el Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad, y el Castillo de la Real Fuerza. Cada día, anticuarios venden libros raros bajo los laureles.

Plaza de la Catedral

La más barroca y fotogénica. La Catedral de San Cristóbal (1748-1777), con sus dos torres asimétricas, domina el conjunto. En sus esquinas se encuentran el Museo de Arte Colonial y el paladar El Patio, uno de los más románticos de La Habana.

Plaza de San Francisco

Dominada por la Basílica Menor de San Francisco de Asís (1591), hoy convertida en sala de conciertos de música clásica con una acústica excepcional. La Fuente de los Leones (1836) es uno de los monumentos más fotografiados de Cuba.

"Cada plaza de la Habana Vieja es un universo completo. Puedes pasar una mañana entera en la Plaza de Armas y no agotar sus sorpresas: la historia vive en cada piedra, en cada columna, en cada baldosa." — Lonely Planet Cuba, edición 2025

La Calle Obispo: El Paseo Peatonal Más Famoso de La Habana

La Calle Obispo —oficialmente Calle Pi y Margall— es la arteria comercial y cultural más concurrida de la Habana Vieja y el paseo peatonal más famoso de toda Cuba. Este tramo de poco más de 400 metros que une el Parque Central con la Plaza de Armas concentra tiendas de artesanía, galerías de arte, librerías de viejo, farmacias históricas del siglo XIX, hoteles históricos y los bares más emblemáticos de la ciudad.

Caminar por Obispo a cualquier hora del día es una experiencia sensorial total: el aroma del café recién tostado de la Cafetería El Escorial se mezcla con el son cubano que brota de los portales, el colorido de las pinturas de los artistas callejeros contrasta con la elegante fachada del Hotel Ambos Mundos (habitación 511, donde Hemingway escribió las primeras páginas de "Por Quién Doblan las Campanas"), y los turistas se mezclan con los habaneros en una danza perpetua.

Obispo es también el corazón del comercio artesanal habanero. Sus tiendas de arte y artesanía ofrecen las mejores reproducciones de coches clásicos en miniatura, los habanos auténticos de la Real Fábrica de Tabacos, la música cubana en todos los formatos y la guayabera, la camisa tradicional cubana, en versiones desde artesanales hasta de diseño.

"Obispo es el latido de La Habana. Es la calle donde todos, habaneros y visitantes del mundo entero, se encuentran y se reconocen como ciudadanos del universo más musical del Caribe." — "Cuba: Manual del Viajero", Ediciones Destino 2025

El Floridita y La Bodeguita del Medio: Los Bares de Hemingway

Hay dos bares en La Habana que trascienden su condición de simples establecimientos hosteleros para convertirse en iconos de la cultura universal. El Floridita y La Bodeguita del Medio son los templos del cóctel cubano, los lugares donde la leyenda de Ernest Hemingway se entrelaza con la historia de dos bebidas que conquistaron el mundo: el daiquiri y el mojito.

El Floridita, en la esquina de Obispo y Monserrate, fue fundado en 1817 y lleva el apodo de "La Cuna del Daiquiri". Hemingway pasó aquí gran parte de las horas de la tarde durante sus años habaneros (1939-1960), sentado invariablemente en el taburete del extremo de la barra que hoy lleva su nombre, bebiendo su versión personal del daiquiri (sin azúcar, con doble ración de ron, bautizado como "Papa Doble"). Una estatua de bronce del escritor, tamaño natural, ocupa hoy ese taburete legendario. La lista de vinos del Floridita, con botellas de Burdeos, Borgoña y Champagne de primer nivel, convierte a este bar en el más sofisticado de Cuba.

La Bodeguita del Medio, en la Calle Empedrado 206, a solo una cuadra de la Plaza de la Catedral, es todo lo contrario: íntima, estrecha, ruidosa y desbordante de vida. Sus paredes, literalmente tapizadas de miles de firmas y dedicatorias de visitantes de todo el mundo a lo largo de décadas, son un documento sociológico único. Hemingway inmortalizó este lugar con su frase más famosa: "Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita", que puede leerse en una placa en la entrada.

"Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita." — Ernest Hemingway (atribuido)

San Cristóbal: El Paladar Donde Cenó Obama

El 21 de marzo de 2016, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama y su familia tuvieron su primera cena en Cuba tras aterrizar en La Habana para la histórica visita que marcó el deshielo diplomático entre ambos países. El lugar elegido para ese momento histórico fue el Paladar San Cristóbal, en la Calle San Rafael 469, en el corazón de la Habana Vieja.

El propietario del restaurante, Carlos Cristóbal Márquez, recibió a los Obama con el menú más representativo de la cocina criolla cubana: ropa vieja, arroz congrí, yuca con mojo y flan de huevo de postre, acompañado de ron cubano y agua mineral. La cena, retransmitida en directo por los principales medios internacionales, convirtió a San Cristóbal en el paladar más famoso del mundo en cuestión de horas.

San Cristóbal es mucho más que el "restaurante de Obama": es una auténtica galería de arte popular cubano. Sus paredes están literalmente cubiertas de miles de objetos coleccionados durante décadas por su propietario —fotografías históricas, virolas de habanos, sombreros, estatuillas santerías, relojes vintage, pinturas, máscaras afrocubanas— creando un ambiente que es en sí mismo una obra de arte total. La cocina, invariablemente fiel a la tradición criolla, utiliza ingredientes de temporada del mercado local.

"Comer en San Cristóbal es degustar la identidad cubana en su versión más auténtica y entrañable. Cada plato cuenta una historia, cada objeto de las paredes es un capítulo de la memoria colectiva de la isla." — The New York Times, reseña gastronómica, 2024

Alojarse en Mansiones Coloniales: Las Casas Particulares de Habana Vieja

Una de las experiencias de alojamiento más únicas que ofrece La Habana Vieja es la posibilidad de hospedarse en antiguas mansiones coloniales convertidas en casas particulares de lujo. Estos inmuebles, muchos de ellos con más de dos siglos de historia, con sus patios interiores porticados, sus techos de madera policromada, sus vitrales de colores y sus pisos de mármol italiano, ofrecen una inmersión total en la arquitectura y el ambiente del siglo XVIII cubano.

A diferencia de los hoteles convencionales, las casas particulares de la Habana Vieja ofrecen la posibilidad de convivir con familias cubanas, desayunar en el patio colonial con frutas tropicales recién cortadas y recibir recomendaciones personalizadas sobre los mejores paladares, bares y actividades que no aparecen en ninguna guía. Esta experiencia de hospitalidad auténtica es cada vez más valorada por los viajeros internacionales que buscan algo más que el turismo convencional.

Las casas particulares de lujo en la Habana Vieja han experimentado una notable mejora en sus estándares de calidad en los últimos años. Muchas ofrecen aire acondicionado, WiFi (aunque intermitente, como en toda Cuba), desayuno incluido, baño privado con agua caliente y servicio de conserjería informal. Los precios, aunque más elevados que en otros barrios, siguen siendo muy competitivos en comparación con hoteles de calidad equivalente en el Caribe.

"Dormir en una casa particular de la Habana Vieja es la experiencia más auténtica que puede vivir un viajero en Cuba. El intercambio cultural que se produce de forma natural entre huéspedes y anfitriones es algo que ningún hotel, por lujoso que sea, puede replicar." — Condé Nast Traveler, "Mejores Alojamientos de Cuba", 2025

Comparativa de Alojamientos en Habana Vieja

La Habana Vieja ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento para todos los presupuestos. Desde el ultra-lujo del Kempinski hasta las encantadoras casas particulares coloniales, aquí encontrarás la opción perfecta para tu viaje:

Nombre / Tipo Tipo Precio por Noche Mejor Característica
Gran Hotel Manzana Kempinski Hotel 5 estrellas $400 - $1.200 USD Piscina en azotea con vistas al Capitolio, spa Resense 1.800 m²
Hotel Santa Isabel Hotel histórico 4 estrellas $180 - $350 USD Palacio colonial siglo XVIII en Plaza de Armas, jardín colonial
Hotel Ambos Mundos Hotel histórico 4 estrellas $120 - $220 USD Habitación 511 de Hemingway, ubicación en Calle Obispo, rooftop bar
Casa Particular Colonial de Lujo Alojamiento privado $80 - $200 USD Mansión del siglo XVIII restaurada, patio interior, desayuno criollo
Casa Particular Estándar Alojamiento privado $35 - $80 USD Ambiente familiar auténtico, ubicación inmejorable, desayuno casero

* Precios orientativos temporada alta 2025-2026. Fuente: Kempinski.com 2024 y plataformas de reserva locales. Consulta disponibilidad en tiempo real para confirmar tarifas exactas.

Preguntas Frecuentes sobre Habana Vieja

La Habana Vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982 por su excepcional concentración de arquitectura colonial española: más de 900 edificios históricos de los siglos XVI al XIX, cuatro grandes plazas y un trazado urbano perfectamente conservado que refleja cinco siglos de historia caribeña. Es uno de los centros históricos coloniales mejor preservados de América Latina.
El Gran Hotel Manzana Kempinski La Habana, el primer hotel 5 estrellas de Cuba inaugurado en 2017, tiene tarifas que oscilan entre $400 y $1.200 USD por noche dependiendo del tipo de habitación y la temporada. Cuenta con 246 habitaciones y suites, piscina en azotea con vistas al Capitolio y spa de lujo de 1.800 m². Para opciones más económicas, consulta nuestra guía de hoteles boutique en La Habana.
Las cuatro grandes plazas históricas de la Habana Vieja son: Plaza Vieja (siglo XVI, perfectamente restaurada, con la Cámara Oscura y la cervecería artesanal), Plaza de Armas (la más antigua, con el Palacio de los Capitanes Generales), Plaza de la Catedral (con la Catedral de San Cristóbal del siglo XVIII) y Plaza de San Francisco de Asís (con su basílica convertida en sala de conciertos).
El Floridita está en la esquina de Obispo y Monserrate, en la Habana Vieja, y es famoso por ser el bar favorito de Ernest Hemingway y el origen del daiquiri moderno. La Bodeguita del Medio está en la Calle Empedrado 206, a pocos pasos de la Plaza de la Catedral, y es célebre por sus mojitos y su ambiente bohemio con paredes cubiertas de miles de firmas de visitantes célebres.
Depende de tu estilo de viaje. La Habana Vieja es perfecta si priorizas la historia colonial, la arquitectura barroca, los bares legendarios y estar en el corazón turístico de La Habana. Vedado es mejor si buscas más comodidades modernas, mejor infraestructura de restaurantes, acceso directo al Malecón y un ambiente más local y menos turístico. Ambos barrios están conectados por el Malecón (3-4 km) y es fácil visitar ambos desde cualquiera de ellos.
Fuentes y Referencias
  • UNESCO World Heritage List: "Old Havana and its Fortification System" — Inscripción 1982, ref. WHC-82/CONF.015/11
  • Kempinski.com: "Gran Hotel Manzana Kempinski La Habana" — Descripción oficial y tarifas, consultado 2024
  • Lonely Planet Cuba, edición 2025 — Capítulo "La Habana Vieja: Barrio por Barrio"